viernes, febrero 01, 2008

Una nota veraniego-energético-ciclo-kurtural-internacional

Mientras acá cada verano nos asamos lentamente en las interminables filas al aire libre o en las saturadas salas del festival Santiago a Mil, en otras latitudes por estas fechas el problema es cómo diablos entrar en calor disfrutando del espectáculo. Y las soluciones pueden ser para nada convencionales.

Tan sólo imagina a "60 espectadoras a las que se envolverá en los aceites y masajes de un baño turco mientras se recitan textos de dramaturgia olfativa y táctil". Exquisito, sublime, pero no es suficiente. Hace falta más movimiento, acción, derroche de energía...

Pues bien, ahora imagina un espectáculo que "se desarrolla en un espacio cerrado donde hay bloques de hielo que comienzan a deshacerse. El público deberá pedalear en bicicletas conectadas con generadores que mantienen el frío o hacer que la temperatura suba para ver el deshielo." Ahora sí nos estamos entendiendo.



No, lo anterior no es un delirio veraniego mío producto de mi afición a la cleta. La noticia es real y, como bien debes saber, los diarios jamás mienten (excepto uno ;-)